EL APRENDIZAJE-SERVICIO
¡Hola a todos y a todas! Hoy os vengo a hablar sobre el aprendizaje-servicio (APS). Quizás muchos de vosotros/as no conocéis este concepto, o lo habéis escuchado, pero no sabéis de qué trata; pues bien, el contenido presente en esta entrada os será de gran utilidad para conocer un poco el tema, además os hablaré sobre mi experiencia con este método.
En primer lugar responderé a la pregunta que introducirá el tema: ¿Qué es el aprendizaje-servicio? Investigando acerca de las definiciones presentes en Internet, destaco la del centro promotor de aprendizaje-servicio (2017) que afirma que “L’aprenentatge servei és una proposta educativa que combina processos d’aprenentatge i de servei a la comunitat en un sol projecte ben articulat en el qual els participants es formen tot treballant sobre necessitats reals de l’entorn amb l’objectiu de millorar-lo” (párr. 2); por lo tanto, el APS es un tipo de metodología que une compromiso social con el aprendizaje de conocimientos, valores y actitudes. En definitiva, aprender a ser competente siendo útil para los demás.
Por otro lado, antes de contaros un poco mi experiencia con este tipo de metodología, os adjunto dos links que os llevan a la página web de la red española de aprendizaje-servicio (https://www.aprendizajeservicio.net/) y a la del centro promotor de APS (https://aprenentatgeservei.cat/qui-som/#cpromotor). En ellas podréis encontrar toda la información que necesitéis en torno a este tema: cuántas personas llevan a cabo esta propuesta educativa, si es un tipo de voluntariado, si funciona, cómo empezar o cómo introducirse en el aprendizaje-servicio, cómo se evalúa, entre muchas otras cosas.
En cuanto a mi experiencia con el APS, esta se dio en el segundo año del grado de Magisterio Infantil. La asignatura de Fundamentos de la Expresión Corporal; Juegos Motrices en Educación Infantil nos propuso a mis compañeros/as y a mí llevar a cabo un proyecto de aprendizaje-servicio que consistía en crear juegos motrices para niños y niñas con TEA (Trastorno del Espectro Autista) y, posteriormente, llevarlos a la práctica en un contexto real. Bajo mi punto de vista fue una experiencia muy enriquecedora de la cual pude extraer un gran aprendizaje como futura docente.
A lo largo del grado universitario he aprendido mucho acerca de la diversidad en el aula: alumnado con TEA, con dificultades de aprendizaje en las matemáticas, en la lectura, alumnado con diferentes estilos y ritmos de aprendizaje, etc., pero considero que donde realmente se aprende es a través de la práctica, y el proyecto de APS nos dio la oportunidad, tanto a mis compañeros/as como a mí, de trabajar con niños y niñas con TEA y de aprender de ellos. Os puedo asegurar, aunque muchos de vosotros/as ya lo sabéis, que de la teoría a la práctica va un gran escalón. Recuerdo la primera sesión de APS como si fuera ayer, estaba muy nerviosa y un poco perdida, pero todo eso fue desapareciendo conforme iban pasando las sesiones, puesto que adquirí más confianza en mí y, además, ya conocía más a los niños/as. En definitiva, estoy muy agradecida y contenta por haber tenido la oportunidad de vivir esa experiencia; os aconsejo, siempre y cuando queráis y podáis, que busquéis información a través de los enlaces que os he adjuntado anteriormente y os “lancéis” a probar este tipo de metodología, ¡os encantará!
Os dejo un par de vídeos que os ayudarán a ampliar vuestro conocimiento sobre el APS:
¡Hasta pronto!
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